Día Mundial de la Conservación de la Naturaleza
Frente a la isla Anacapa, en el Parque Nacional Islas del Canal de California, el océano alberga uno de los ecosistemas más espectaculares del planeta: los bosques de algas gigantes. El kelp puede superar los 30 metros de altura, formando imponentes columnas que la luz solar atraviesa como si fueran vidrieras naturales.
En este mundo vertical en constante movimiento, leones marinos se deslizan entre los tallos, erizos de mar pastan en el fondo y los peces serpentean entre las frondas como corrientes visibles. Sin embargo, el calentamiento del océano, la proliferación descontrolada de erizos y la contaminación amenazan estos ecosistemas a lo largo de la costa californiana.
España no es ajena a esta realidad: las praderas de posidonia oceánica del Mediterráneo, presentes en espacios protegidos de gran valor ecológico como Ibiza y Formentera, también afrontan los efectos del cambio climático y otras presiones ambientales. El Día Mundial de la Conservación de la Naturaleza nos recuerda que los ecosistemas más productivos de la Tierra suelen ser los más invisibles y, paradójicamente, los más frágiles.